La Predicación
Cuando la justicia tarda parte 3: Quédate en la torre
12 ¿No eres Tú desde la eternidad,
Oh Señor, Dios mío, Santo mío?
No moriremos.
Oh Señor, para juicio lo has puesto;
Tú, oh Roca, lo has establecido para corrección.
13 Muy limpios son Tus ojos para mirar el mal,
Y no puedes contemplar la opresión.
¿Por qué miras con agrado
A los que proceden pérfidamente,
Y guardas silencio cuando el impío devora
Al que es más justo que él?
14 ¿Por qué has hecho a los hombres como los peces del mar,
Como reptiles que no tienen jefe?
15 A todos los saca con anzuelo el pueblo invasor,
Los arrastra con su red
Y los junta en su malla.
Por eso se alegra y se regocija,
16 Por eso ofrece sacrificio a su red
Y quema incienso a su malla,
Pues gracias a ellas su pesca es abundante,
Y suculenta su comida.
17 ¿Vaciará, pues, su red
Y seguirá matando sin piedad a las naciones?
2 Estaré en mi puesto de guardia,
Y sobre la fortaleza me pondré;
Velaré para ver lo que Él me dice,
Y qué he de responder cuando sea reprendido.
Habacuc 1:12-2:1
Idea principal: Cuando los caminos de Dios te desconcierten, permanece con Él y espera en la torre.
- Permanece firme en el carácter de Dios (Habacuc 1:12–13)
- Cuando no puedas reconciliar los caminos de Dios, aférrate al carácter de Dios.
- Sé honesto acerca de la realidad (Habacuc 1:14–17)
- La fe no te pide llamar bueno a lo malo. La fe te enseña dónde llevar el dolor cuando parece que el mal está venciendo.
- Mantente en posición para escuchar (Habacuc 2:1)
- La fe no es tener todas las respuestas. La fe es permanecer en la torre.